Tanuki

Un sábado cualquiera

Tanuki terminó de ajustarse el delantal de camarero y se dispuso a bajar las sillas de las mesas. Hoy le tocaba abrir el local a él solo. Hachiko entraría más tarde y Kitsune estaba de vacaciones. Amargamente pensó que también a él le vendrían bien unas vacaciones; pero reconocía que trabajar le ayudaba más. Estar ocupado le impedía pensar en cosas que ya no tenían sentido.

Terminó de colocar las mesas y se dirigió al mostrador, ahora tocaba preparar la barra. Había que sacar los pasteles y colocar todas las especialidades que hacía la jefa. Mientras examinaba las tartaletas de fresas se acordó de Amelie. La primera vez que la vio ella estaba indecisa delante del mostrador. Al final se decidió por una de esas pequeñas tartaletas de fresa, y por la sonrisa que se le dibujó al probarla parecía que le había gustado mucho.

Desde ese instante no había pensado en nadie más que en ella. El primer día que la rodeó con sus brazos, el primer beso que se dieron; todo parecía ahora tan lejano. Amelie tenía que volver a su país y decidieron que lo mejor seria cortar su relación. Iba a ser doloroso, pero más lo hubiera sido intentar mantener esa relación con tantos kilómetros de por medio.

Sumido en sus pensamientos, Tanuki fue terminando de preparar el local automáticamente.

A las 8 en punto abrió las puertas. Fuera el aire era muy frío, y las calles estaban desiertas. En invierno, normalmente la gente no madrugaba tanto los sábados.

Se dirigió al mostrador para colocar algunas cosas y matar el tiempo cuando escuchó la campanilla de la puerta. Parecía que alguien más era madrugador el fin de semana. Tanuki cogió la libreta para apuntar, tenía buena memoria y no la necesitaba pero la jefa quería todo por escrito; y se giró para atender al cliente.

Sentada en una mesa cerca de la ventana había una chica de larga melena castaña. Tanuki la reconoció enseguida, no era la primera vez que ella venía a la cafetería. Se alegró de que el primer cliente del día fuera una chica simpática y muy guapa por cierto.

- Buenos días, un poco temprano para desayunar un sábado, no? – le preguntó Tanuki con una sonrisa.
- Si es época de exámenes nunca es demasiado temprano – rió suavemente ella. – ¿Me traes un café con leche y un pastelito de cereza, por favor?
- Marchando!

Mientras colocaba el pastel en un plato Tanuki se fijó en la mochila de la chica. Llevaba el escudo del instituto “I” y parecía que llevaba bastantes libros en ella. Calculó que tendría un año o dos menos que él, seguramente ella iba al último curso del instituto y estaba preparando el acceso a al universidad.

- ¿Estudias en alguna academia cerca de aquí? – le preguntó Tanuki dejando el café y el pastel en la mesa de ella. – No conozco ninguna cerca.
- Sí, estudio en la academia A. Abren a las 9 y me gusta llegar pronto para coger un buen sitio.
- Vaya! Pero esa academia está un poco alejada de aquí, ¿no te pilla ninguna cafetería más cerca? – se sorprendió Tanuki. Si la chica venía a desayunar a esta cafetería era porque vivía cerca.
- Bueno... en verdad yo soy de Chiba y no conozco mucho la zona de Tokyo. – contestó ella, y bajando la voz continuó – Un día me perdí y llegué aquí, me gustaron mucho los pastelitos y por eso me gusta venir más a menudo.

A Tanuki le pareció que ella se sonrojaba un poco, pero antes de que pudiera decirle nada más sonó la campanilla de la puerta.

- Eh, Yôhei! Qué haces por aquí? – preguntó una chica morena dirigiéndose a la mesa de la ventana.

Tanuki aprovechó para ir a la barra y se puso a colocar los vasos y las tazas. Podía oír trozos de la conversación de las dos chicas. Al parecer eran compañeras de clase.
La chica que acababa de entrar se marchó enseguida, y a los pocos minutos Yôhei se levantó y fue al mostrador a pagar.

- El pastel estaba delicioso. – dijo ella mientras le daba unas monedas.
- Gracias, se lo diré a la jefa. – le contestó Tanuki. – Y buena suerte en los exámenes!
- Gracias! – contestó ella sonriendo tímidamente. Cogió sus cosas y salió del local.

Tanuki se dispuso a lavar la taza de la chica. “Así que se llama Yôhei”, pensó, “quizá podría invitarla a tomar algo la próxima vez que venga”. Y tarareando una canción siguió con sus tareas.

 


Aclaraciones:

· Hachiko, Kitsune y “la jefa” : Tanuki es un personaje q creé para una história de cómic junto a unas amigas. Él, junto a sus dos amigos Hachiko y Kitsune, trabaja en una cafetería - pastelería: KNH. A la dueña del local la suelen llamar “la jefa” cariñosamente. Al comprarme mi primer BJD decidí q tendría “el alma y la personalidad” del Tanuki de mi historia pq es un personaje al q kiero mucho. Por ello en este fic he kerido introducir a más gente de su historia aunq realmente no tenga “trato” con ellos. Es una forma de mostrar más sobre él. ^^

· Yôhei: Cuando Tanuki le pregunta sobre porqué va a esa cafetería ella le cuenta una mentira, los pastelitos son muy buenos pero ella realmente va por verlo a él :P La amiga que aparece en la história es algo totalmente secundario y por exigencias del guión. :P

~ Volver ~